| Jesús rescatando su oveja perdida. Foto tomada de JW. ORG |
La Biblia (La palabra de Dios), es el manual de enseñanza más perfecto y completo que existe, y esto es para cualquier persona que sepa leer y "ponga en práctica", sin fanatismo, lo que ella indica. En La Biblia encuentras consejos para cualquier situación.
Aunque hay denominaciones religiosas que utilizan parte de las enseñanzas que se encuentran ahí plasmadas para guiar a sus feligreses y conducirlos por el camino del bien, también es cierto que a la hora de algunos líderes poner en práctica lo que manda Dios, se olvidan que debemos ser imitadores de Cristo.
No sé si diga esto equivocadamente, invadida por mi ignorancia, o falta de conocimientos de la palabra de Dios, pero creo que expulsar un miembro de una iglesia, sin antes sentarlo en la silla del diálogo o si quiera haberle puesto una amonestación, no me parece de buen Cristiano.
Un líder religioso debería saber que Jesús sabía que Judas Iscariote lo vendería por unas monedas (30) y lo dejó que comiece junto a él y nunca lo apartó, ni lo mandó a matar. Porque Jesús no es como nosotros, pero la Biblia dice que debemos ser imitadores de Dios. "Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados" Efesios 5:1
En Filipenses 3:17 dice "Hermanos, sed imitadores míos, y observad a los que andan según el ejemplo que tenéis en nosotros" y en 1ra de Pedro 1:16 también reseña "porque escrito está: SED SANTOS, PORQUE YO SOY SANTO".
En otros versículos muy edificantes, Dios pregunta a sus discípulos en el capítulo 15 del Evangelio de Lucas, lo siguiente:
4 ¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla?
5 Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso;
6 y al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido.
7 Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.
8 ¿O qué mujer que tiene diez dracmas, (moneda) si pierde una dracma, no enciende la lámpara, y barre la casa, y busca con diligencia hasta encontrarla?
9 Y cuando la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas, diciendo: Gozaos conmigo, porque he encontrado la dracma que había perdido.
10 Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.
11 También dijo: Un hombre tenía dos hijos;
12 y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les repartió los bienes.
13 No muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente.
14 Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia, y comenzó a faltarle.
15 Y fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió a su hacienda para que apacentase cerdos.
16 Y deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba.
17 Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!
18 Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti.
19 Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros.
20 Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó.
21 Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo.
22 Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies.
23 Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta;
24 porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse.
Jesús aquí resalta lo siguientes:
En el rebaño habían cien ovejas y sólo fue una la que se perdió, pero Jesús no dijo; la dejaré, es una sola que falta, aún me quedan 99, no. Él fue tras ella. Su significado representa a toda aquella persona que está perdida sin Dios o que conociendo a Dios se descarrió y como buen pastor que es Jesús, él va a su rescate.
Jesús habla de un pastor que tiene cien ovejas. Pero una de esas ovejas acaba perdiéndose. Así que deja las noventa y nueve ovejas de su rebaño seguras y va en busca de la oveja perdida. No se detiene, no se rinde hasta que la encuentra.
¿Son imitadores de Jesús los líderes religiosos que ven a un miembro de su Iglesia desviarse y ellos agarran y lo empujan más?
Jesús no nos manda a eso en esa parábola, es lo contrario, nos enseña que la rescatemos.
Tampoco le cuestiona, que porqué se fue o le pone un castigo por eso, no. Se recocija al encontrarla.




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